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viernes, 5 de junio de 2009

Disco favorito de mayo

ANTIMATTER (UK)
‘Saviour’ (2001)

Prophecy Records

8


Aprovecho que llevo más de una semana completa viviendo en Londres para volver a actualizar el blog y, de paso, celebrar mi llegada con la crítica de un disco británico de los últimos años. Se trata del grupo Antimatter, proyecto paralelo de Duncan Patterson de Anathema que pronto pasaría a convertirse en una banda propiamente dicha al acaparar todo el esfuerzo de este polifacético artista. ‘Saviour’ fue su primer disco y, por lo tanto, su declaración de intenciones. Tengo dudas de que sea su mejor oferta, ‘Lights Out’, su siguiente álbum, es un serio contrincante, pero a pesar de todo me voy a decantar por escribir una crítica sobre esta pequeña joya desapercibida para muchos.
La propuesta de Antimatter, lejos de continuar por los senderos de Anathema, lo cual no tendría mucho sentido, consiste en darle una vuelta de tuerca al género Trip-Hop que tanto éxito tuvo en los noventa con bandas como Massive Attack o Portishead. Lentos ritmos electrónicos que, unidos a las atmósferas creadas por los teclados provocan en el oyente una sensación de ensoñación y trance. La aportación de Antimatter consiste en hacer uso de esta herramienta para crear claroscuros y penumbras, dejándose tentar pero sin caer nunca en lo gótico. ‘Saviour’ es un disco que profundiza en el lado oscuro que álbumes como ‘Dummy’ o ‘Mezzanine’ ya contenían, lanzando sobre ellos una sombra más larga, una luz entre las nubes, una cualidad más romántica pero al tiempo absolutamente contemporánea.
Una de las cualidades más sorprendentes del disco es su variedad dentro del estilo propio. Esto se debe, por una parte, a que los temas no fueron compuestos por la banda en conjunto, sino que los dos miembros principales se repartieron el trabajo de composición sin interferirse. La segunda razón es la participación de tres cantantes diferentes: dos chicas y el compañero de Patterson y confundador, Michael Moss. De tal forma, aunque el efecto de ensoñación no se quiebra nunca, éste no es monocromático, sino que tiene ondulaciones y tonalidades y, al final, el viaje se nos ha hecho más ameno, tanto que no es raro dejar el disco puesto para que suene varias veces sin detenerse.
Tengo muchos temas favoritos en este disco y me es muy difícil escoger, temas como “Psalms” o “The Last Laugh”, pero parece que hay uno en particular que tiene relativo éxito en Youtube, de modo que os dejo el vídeo (no oficial) de “Flowers”, posiblemente la canción más oscura, envolvente y romántica de toda la obra.


sábado, 23 de mayo de 2009

Sale un vídeo mío en Gaceta Universitaria

Pongo un vídeo mío recitando un soneto atómico que muy amablemente han subido los compañeros de Gaceta Universitaria a su página web.

Dejo también un link a la noticia, que hace referencia al Gran Festival Meφistofélico, celebrado el pasado miércoles 20 de mayo en la Universidad Complutense. El festival fue todo un éxito. Contamos con la asistencia a lo largo del día de docenas de personas que vinieron a disfrutar de la exposición fotográfica, las ponencias, las lecturas de relatos, los recitales poéticos y la representación teatral. Todo gracias al inestimable apoyo de la Casa del Estudiante.


domingo, 17 de mayo de 2009

Sexo y sonido

Un poema erótico sobre la física de los sonidos del amor. Salió publicado en mi Cuaderno de bitácora.


Tu voz se transmite a igual velocidad
por el medio gaseoso de tu aliento
cálido.
Por el medio sólido
del enigma torturado
de mi cráneo.
Por el medio líquido
del ensueño
de tus besos.

No comprendo la razón
de tamaña extravagancia con las leyes
de la física de ondas.

¿Es quizá posible
que se escape la belleza
del sentido fijo de las cosas?

¿O tal vez sea yo,
sordo por el ruido atronador
de las palpitaciones,
táctiles sonidos disonantes?

lunes, 11 de mayo de 2009

Gran festival meφistofélico

Haz clic para ver en gran tamaño:



domingo, 10 de mayo de 2009

Traducción de algunos poemas de John Gould Fletcher

John Gould Fletcher (1886 - 1950) es uno de esos poetas olvidados que en su momento participaron en importantes movimientos literarios pero sin buscar la fama. Siempre mantuvo un carácter independiente y solitario. Fue primero miembro del grupo imagista en Londres para, años después, retornar a su pueblo en Arkansas y unirse a los poetas ruralistas. Allí desarrolló una grave depresión que no aminoró ni cuando obtuvo el premio Pulitzer, en 1938. Apartado por completo del escaparate literario acabó con su vida ahogándose en una alberca para el ganado.
He traducido algunos poemas de su época imagista. Son todos parte de su libro Japanese Prints, fuertemente influenciado por la poesía japonesa como se podrá observar. Hasta donde yo sé, no existen traducciones al español de la obra de este poeta, tan maldito como los simbolistas franceses a los que veneraba. Las imágenes que podréis ver más abajo formaban parte del libro original.



Las estrellas

Hay una diosa que anda cubierta de día.
De noche arroja su velo azul sobre el mundo.
Los hombres miramos su gloria desnuda por los pequeños boquetes del velo.


Lluvia de la tarde

La lluvia caía tan suave en la tarde,
yo casi creí que los árboles habíanse puesto a charlar.


Recuerdo y olvido

He olvidado cuántas veces me besó
mas no olvido
una temblorosa rama – una hoja que cayó
al suelo.




Una comparación

Mi amada es como el humo azul que asciende
en lentos planeos,
y ondea
sobre las sendas oscuras de viejos edenes largo olvidados.


Cortesana yaciendo bajo un cerezo

Ella es un lirio,
púrpura oscuro, pálido rosa,
bajo rizados ramajes
que quiebran estrellas en flor.
Se mece afable
con el movimiento del arbusto.
¿Con qué sueña?
Sueña con las noches y sus lámparas naranjas,
con las copas y cumplidos y caricias de los dos espadachines,
y con el anochecer cuando los fatigados duermen
estirados sobre esteras en palacio,
y con el tronchado tallo del lirio flotando en la fuente.



martes, 5 de mayo de 2009

Orion

Quiere extenderse por la playa, aún más lejos,
hacia la costa de una nueva vida;
salvarse de este cuello de botella, de este cuerno de escasez que lo subyuga,
cuerno seco con pellejo de gacela.

No importa derramar su sangre con
la punta de una flecha hecha de sílex,
con el diente de la propia vida que responde o-
jo por ojo,
diente
por diente.
Es la misma sangre que decora
los extremos de los gladios el arquero herido saltan-
do tanto tras la caza, como por
delante de las hienas que lo hostigan.

- Sangre cada ciclo de la luna.
- Sangre del color de la arcillosa tierra y la madera.
-
Barcas con un tronco vaciado, o con juncos y con ramas; cuerdas hechas con tendones de animales.

Es el sol el dios que da calor al vivo, el
que retira su fulgor a los que mueren y descienden a la noche.
Hay que ir por tanto a pulso a su morada, a
donde nace,
donde hay caza suficiente.
Sangre y semen para
reordenar las cosas en los vientres,
siempre dirigiéndose hacia oriente,
siempre al este.


Amanecer el el Gran Valle del Rift

sábado, 2 de mayo de 2009

Disco favorito de abril

SWANS
'White Light from the Mouth of Infinity' (1991)
Young God Records

9,5


Swans fue una de esas bandas que sufrieron la contradicción de ser enormemente influyentes sin jamás alcanzar la popularidad. Suele decirse de The Velvet Underground que no fueron muy escuchados en su tiempo, pero que todo el que los escuchó formó después un grupo. Puede que sea exagerado comparar la influencia de ambas bandas, pero no se debe negar el enorme alcance que Swans tuvieron a lo largo de su carrera. Nacidos del mismo caldo de cultivo de arte contracultural y experimentación en el que se había formado la Velvet quince años antes, Swans obtuvieron cierta fama en los circuitos underground gracias a la frenética agresividad de su propuesta. Fueron en efecto considerados el grupo más brutal de todos los que conformaron el movimiento postmoderno conocido como No Wave, no sólo por sus ensordecedores sonidos industriales (la gente vomitaba en sus conciertos debido al altísimo volumen), sino también por la violencia apocalíptica de sus letras. Sin embargo, progresivamente fueron abandonando su faceta agresiva para centrarse en propuestas más melódicas, llegando a finales de los ochenta a abandonar por completo el sonido postindustrial que antaño los hubiera caracterizado. Con su sexto álbum, The Burning World, no encontrábamos ya casi ni un ápice de aquellas tendencias, escuchando en cambio a un grupo más centrado en la guitarra acústica y en la ironía pesimista de sus letras.

Pero no es ése el disco que nos interesa, sino el siguiente, White Light from the Mouth of Infinity, a mi juicio el más brillante en toda la carrera de la banda. En éste nos encontramos con un grupo que no sólo se encuentra cómodo con su nuevo estilo, sino que, alejado de influencias externas, es capaz de penetrar y reformular, controlando cada mínimo aspecto para crear una obra en la que ningún detalle ha quedado al aire, con doce temas en los que ninguno cojea a pesar de que hablamos de un álbum que dura casi setenta minutos.

White Light comienza con los amagos vocálicos de un bebé, gesto prometedor de una nueva vida, un nuevo modo, para pasar de lleno a la excepcional “Better than You” que se nos muestra como declaración de intenciones con su Post-Rock experimental, irónico y ecléctico. Hipnóticos acordes de guitarra sobre una base de batería que parecen llevarnos al arrebato religioso, elementos Neo-Folk acentuando la cualidad mística de su música y, rompiendo con toda idea de salvación, la profunda voz de Michael Gira destruyendo sueños e ilusiones con cáustica desesperanza pero, no podemos negarlo, con energía y deseo. Una lucha entre nihilismo y trascendentalidad que no llega nunca a solucionarse.

No es fácil destacar canciones en un disco tan redondo y equilibrado, pero yo siento un apego especial, además de por “Better Than You”, por la majestuosa “Will We Survive”, la melancólica y algo gótica “Love Will Save You” y por la más melodiosa, casi Folk Rock, “Why Are We Alive?”. Lamentablemente, esta obra maestra se encuentra hoy en día descatalogada y sólo se puede conseguir pagando precios muy elevados en el mercado de segunda mano. No debería haber entonces ningún prejuicio a la hora de descargarla de Internet, por lo que dejo un link para aquellos interesados.

Finalmente, dejo también un vídeo con la música y las letras de "Love Will Save You" que he encontrado en Youtube. No estoy del todo seguro, pero creo que Swans no hicieron ningún vídeo musical para White Light. No tendrían presupuesto.

martes, 28 de abril de 2009

Richard Cory: traducción de un poema de E.A. Robinson

Acabo de volver después de unos pocos días investigando en la British Library. Estoy escribiendo un artículo sobre poetas modernistas norteamericanos para una enciclopedia online. Este artículo me ha servido para descubrir algunas voces consideradas "menores" por la crítica, pero que en su momento tuvieron un enorme prestigio y que, desde luego, todavía hoy tienen un gran valor por muy eclipsados que hayan quedado. Una de estas voces es la de Edwin Arlington Robinson (1869 - 1935), del cual me he tomado la libertad de traducir uno de sus poemas más célebres, Richard Cory, si no me equivoco, inédito en español (aunque no he hecho una búsqueda en profundidad, lo reconozco).

E.A. Robinson ha sido siempre muy comparado con su compatriota Robert Frost por su estilo, a medio camino entre la tradición y la modernidad, y por su condición de poetas solitarios. Uno de los temas más repetidos en la obra de Robinson es, en efecto, la soledad, la condición de descastado. "Los poetas están solos allá donde se encuentren", dijo en un poema.

Espero que esta traducción sirva para despertar algún interés. Que conste que no soy un traductor experto.

Nota: Gracias a los comentarios del Dr. Schmigalle, quien me ha hecho algunas correcciones de mi traducción que, creo, ahora ha mejorado bastante.


Richard Cory

Siempre que Richard Cory bajaba a la ciudad
nosotros lo mirábamos pasar desde la acera:
él era un caballero de pies a coronilla,
gustoso de lo limpio y regiamente enjuto.

Y él estaba siempre compuesto con sosiego,
y era siempre humano cuando hablaba;
mas agitaba pulsos al decir los buenos días
y resplandecía cuando andaba.

Y sí que era rico, más rico que los reyes,
y admirablemente triunfaba en cada gracia.
En fin, nosotros nos creímos que era todo
para soñar que estábamos viviendo en su lugar.

Seguimos trabajando y esperando alguna luz,
vivíamos sin carne y maldecíamos el pan,
y en una calma noche de verano, Richard Cory
fue a casa y se metió un balazo en la cabeza.

jueves, 23 de abril de 2009

Microrrelato: Confusión de la verdad

Nunca me dio a mí por eso del microrrelato, pero mira por dónde, el otro día concebí uno muy tonto, el más corto que se me pudo ocurrir. ¡Más corto aún que el de Monterroso!. Los hay más cortos, pero creo que no se les puede considerar microrrelatos por no tener sentido (carecen de verbo, y por lo tanto de acción, como "Fin", o no tienen trasfondo de ningún tipo, como "Fue" o "Vio").



Confusión de la verdad

No -asintió-.


miércoles, 22 de abril de 2009

Ya está funcionando el blog de Meφisto

Hace unos minutos he subido la presentación a modo de primer editorial. Ayer pasamos toda la tarde diseñándolo, buscando que fuese lo más fiel posible a la edición en papel. Creo que hemos conseguido un resultado bastante bueno. No dejeis de visitarlo y añadirlo a vuestros favoritos. Desde hoy, Meφisto ya no es sólo una revista que se reparte cada seis meses, es también una bitácora que funciona sin descanso.

martes, 21 de abril de 2009

Sonetos

Vuelvo a subir algo de poesía, de nuevo algo que escribí hace ya algún tiempo. El otro día alguien me preguntaba si no expresaba nunca mis sentimientos íntimos en los poemas que escribo. No es que no lo haga, es que no creo que resulte interesante. Sin embargo, hay numerosas ocasiones en las que rompo esta norma. Dejo aquí dos ejemplos de sonetos amorosos. El primero es de 2005, el segundo de 2008. Espero que gusten.


Amor que yo suspiro y no responde
llamada tras llamada. Si esta vida
te doy de mi salud descolorida,
tomarme entre tus brazos corresponde.
El bien de medicina que en bebida
tus besos pueden darme se me esconde
en mueca zaherida. Dime dónde
podré entonces curar mi desmedida.
Sonido de tu voz es un mutismo
de verbo incomprensible, inacabado.
Silencio cuando callas y comprendo
que no comprendo nada de mí mismo,
que soy un pobre hombre malhadado,
que caigo y caigo más y nunca aprendo.



Tal quema este fragor de mi deseo
que nunca me daré por satisfecho
si no te tengo yo y, si te poseo,
tampoco habrá descanso entre mi pecho.
Qué gran contradicción de que soy reo:
procuro atornillarme a lo derecho
mas te amo de tal modo que sorteo
las normas del exceso y del provecho.
¿Adónde irá a parar mi devoción
si yo en mi devoción me he convertido?
¿Qué hacer sin el deseo y la emoción
del roce de tu amor desconocido?
Seré la silenciosa conmoción
de un vaso a rebosar de sinsentido.

domingo, 19 de abril de 2009

Cualquier lugar, cualquier día

Ayer fui a ver una representación de la obra de mi amigo Ignacio Pajón Leyra, asiduo colaborador de Meφisto y miembro del equipo directivo de Ediciones Antígona. Ignacio, destacado relatista y dramaturgo, es autor de un buen número de obras a pesar de su juventud, algunas de ellas traducidas en el extranjero.

Su obra, titulada Cualquier lugar, cualquier día, provocó en mí un estado de reflexión que pronto se materializó en conversación con otra amiga, compañera doctoranda y una de las personas de mi edad con mayor capacidad crítica que conozco (mucho mayor que la mía, desde luego).

Intentaré resumir las conclusiones de esta conversación a la vez que explico la obra e insto al lector a que acuda sin falta a verla. Sólo le queda una semana en cartelera.

Cualquier lugar, cualquier día nos enfrenta a la realidad de la guerra con un prisma desolador y oscuro. Hasta aquí no habría nada particular si no fuese porque esa oscuridad está iluminada por una luz que no es la de la esperanza, sino la de un circo. El resultado es una danza de la muerte grotesca, con movimientos rítmicos ora hilarantes, ora patéticos que, a la vez que nos ahogan en la podredumbre del ser humano, nos arrancan la cabeza de ese charco para mostrarnos en su reflejo nuestra propia condición ridícula. Una de cal y una de arena podría decirse. Como los telediarios.

La conclusión que uno tiene al salir de la sala es: el Homo Sapiens no ha aprendido nada. No hay mejora. La Alejandría del siglo I a.e.c. o el Bagdad del siglo XXI, todo es lo mismo. El mismo desprecio por la vida humana y por la cultura que ésta crea. Una idea profundamente pesimista, en fin. Y, sin embargo, el hecho de que se nos permita reírnos de esa situación, es tal vez una forma de liberarse, de vencer al horror si se quiere, como en el chiste freudiano. Pero esto de nuevo nos lleva al pesimismo, porque quiere decir que tal vez sólo podamos vencer a la guerra de forma simbólica mediante el chiste o la mofa. En el exterior todo sigue igual.

El caso es que todos estos pensamientos me llevaron a replantearme mi idea de que el paradigma del pesimismo que hemos vivido en las últimas décadas se esté agotando, algo en lo que mucha gente (incluida mi amiga) no está de acuerdo y que Cualquier lugar, cualquier día parece efectivamente contradecir con vehemencia.

Defendiendo mi postura aduje que, seguramente, la obra de Ignacio podría perfectamente haber sido estrenada hace veinte años sin desencajar. Es lo mismo que me sucede con las últimas películas de Almodóvar o los hermanos Coen. Me encantan, pero pienso, no rompen con el paradigma, siguen viviendo en los años noventa. Y por otra parte, ¿quién lo hace?, es decir, ¿quién rompe el paradigma?. Tal vez no esté tan agotada la postmodernidad como yo pensaba. La fuerza tragicómica de Cualquier lugar, cualquier día parece defender a ultranza esta postura y, estemos de acuerdo o no con lo que transmite, provoca un estado de ánimo que es caldo de cultivo para el pensamiento crítico constructivo, y eso sí que es verdaderamente positivo.

Como dije, sólo le queda una semana, una lástima porque se merece ser vista por mucho tiempo. La obra se representa de jueves a sábado a las 20.30 en el bellísimo Teatro Espada de Madera, sito en la calle Calvario 21, en el madrileño barrio de Lavapiés, no lejos de la plaza de Tirso de Molina. Dejo un plano para que nadie se pierda y la encarecida recomendación de acercarse a ver esta magnífica obra, reflejo esperpéntico de nuestro tiempo.


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